martes, 4 de noviembre de 2008

sin fecha (lo soñé y lo escribí hace mucho)

Soñé con vos, soñé que me quedaba a dormir en tu casa, nos acostábamos en una cama y yo apoyaba mi cabeza en tu hombro y te rodeaba con un brazo. No nos besábamos porque yo tenía angina. Estábamos vestidos, pero en un momento yo aparecía sin remera y cuando me daba cuenta me daba vergüenza y me daba asco mirarme a mi misma (como siempre). Después no se como yo tenía puesta una remera grande y blanca, como de hombre, supongo que vos me la habías prestado. Se abrió la puerta y entro tu mamá, casi ni me miró y te dijo algo que no me acuerdo. Yo la saludé lo más amablemente posible y cuando se fue te pregunté por qué a tu mamá ni la había inmutado que estés durmiendo con una chica ¿es normal que estés durmiendo con chicas? Sí, me dijiste. Pero en el fondo se entendía que no era porque llevabas muchas chicas a tu casa. Ah, tu mamá era la actriz conocida esa que es fea y joven, de acá.

Después creo que nos besamos un poco y yo miré la pared, pero no había pared había un ventanal enorme y del otro lado un patio lleno de chicos jugando. Ahí me preocupé, nos habían estado mirando y a vos no te importaba. En otro momento del sueño creo que nos golpeaban el vidrio para molestar y vos los mirabas con cara de orto pero comprensivo.

Más adelante entró tu papá a la habitación en la que estábamos, a esa altura ya me parecía normal y lo salude amable también, pero me dio vergüenza porque resulta que en la parte de abajo no estaba vestida y él miro con un poco de cara de degenerado. Pero no entró solo, entro con su mujer y con más personas que no recuerdo, una era una mujer también. Vos me mirabas y me decías que ya nos teníamos que ir. No habíamos podido dormir nada pero no me molestó. En esta parte del sueño yo me di cuenta de que esa habitación era un baño y esas personas se estaban por ir de la casa pero necesitaban el baño, o por alguna razón querían que nos vayamos de ahí.

Sentía todas la miradas encima mío, estaban esperando que haga algo y no sabía que hacer. Quería levantarme pero me daba vergüenza no tener pantalones. Empecé a buscar mis jeans con la mirada y no estaban. Me paré y los busque por toda la habitación, no estaban, vos los habías cambiado de lugar.

No hay comentarios: